Casi todos los enredos que vemos en el club nacen de detalles chiquitos: venir sin documento, reservar y después no aparecer, o levantarse del puesto con la sesión abierta. Por eso escribimos estas reglas en criollo, sin letra chica. Si las leés antes de venir, te ahorrás la mayoría de los tropiezos y disfrutás desde el primer minuto.
Edad y documentos
El club es para toda la comunidad gamer. Recibimos jugadores desde los 13 años; quienes tengan menos de 16 vienen acompañados o con una autorización escrita de su madre, padre o tutor. Para anotarte en la liga o llevarte periféricos prestados te pedimos un documento con foto.
Error típico: llegar sin documento el día del torneo. Traelo siempre: sin identificación no podemos sumarte a la planilla ni entregarte equipo.
Convivencia y respeto
Somos comunidad antes que competencia. Se juega fuerte, pero se trata bien: nada de insultos, gritos ni burlas hacia otros jugadores, el personal o los rivales en línea. Cuidá el volumen del micrófono y de la silla.
Error típico: creer que picantear al de al lado "es parte del juego". En la sala no. Si el clima se pone espeso damos un aviso; si sigue, el puesto se libera.
Comida y bebidas
Comer y jugar conviven si respetás dos cosas. Las bebidas van en vaso o botella con tapa; la comida, en la zona de descanso, nunca sobre el escritorio de juego. Ningún líquido al lado del teclado.
Error típico: apoyar el vaso junto al mouse "un segundito". Un derrame arruina un teclado mecánico y te deja afuera de la partida. Usá los apoyavasos de la barra.
Reservas y cancelaciones
Podés reservar tu puesto o tu mesa de equipo escribiéndonos a info@mandoclan.com. Indicá tu nombre, el día y la franja horaria. Guardamos el lugar hasta quince minutos después de la hora reservada; pasado ese rato queda libre para quien esté esperando.
Error típico: reservar "por las dudas" y no avisar que no venís. Si no podés llegar, mandanos una línea: liberás el lugar para otro de la comunidad y no perdés prioridad para la próxima.
Cuentas y progreso
Tus partidas guardadas son tuyas: cuidálas. Iniciá sesión en tus cuentas solo el rato que jugás y cerralas antes de irte; no marques "recordar contraseña" en las máquinas del club. Cada noche limpiamos las sesiones y los archivos temporales de todos los puestos.
Error típico: levantarse con la cuenta abierta. El club no se hace cargo de sesiones que quedaron activas; cerrar sesión te lleva diez segundos y te evita un mal rato.
Cuidado del equipamiento
Las máquinas, las sillas y los periféricos son de todos. Usalos con cuidado, no los desarmes ni cambies cables, y si algo anda raro —un botón que se traba, un monitor que parpadea— avisá en el mostrador en el momento.
Error típico: seguir jugando con un mando fallado y no decir nada. La falla la hereda el siguiente y cuesta más repararla. Reportar a tiempo es gratis; el daño hecho a propósito corre por cuenta de quien lo causó.
Cuándo podemos suspender el servicio
Nos gusta decir que sí, pero a veces toca decir que no. Podemos pedirte que dejes el puesto o no ingreses si venís en un estado que te impida convivir, si tratás mal a la gente, si dañás el equipo a propósito o si incumplís estas reglas después de un aviso. No juzgamos por quién sos ni por lo que jugás; sí cuidamos el clima para todos.
En pocas palabras: reglas claras, sala tranquila y todos vuelven la semana que viene. ¿Dudas antes de pasar? Escribinos y lo charlamos.